La Tasa de Churn es una métrica que mide el porcentaje de clientes que dejan de usar un servicio o producto en un período determinado. Se calcula dividiendo el número de clientes perdidos durante el período entre el número de clientes al inicio del período y multiplicando por 100.
La Tasa de Churn, también conocida como tasa de deserción de clientes, es una métrica clave para que las empresas comprendan cuántos clientes están abandonando su servicio o producto durante un período específico. Una tasa de churn alta indica que un número significativo de clientes está discontinuando su uso, lo que puede señalar problemas con la satisfacción del cliente o el valor del producto.
Una "buena" tasa de churn puede variar mucho según la industria, el modelo de negocio y otros factores. Para las empresas basadas en suscripciones, una tasa de churn del 5 % o menos anual suele considerarse aceptable. Sin embargo, siempre es mejor tener tasas de churn más bajas, ya que indican una mayor retención de clientes.
La Tasa de Churn se calcula utilizando la siguiente fórmula:
Tasa de Churn (%) = (Número de Clientes Perdidos / Número de Clientes al Inicio del Período) * 100
Por ejemplo, si tu empresa tenía 1,000 clientes al inicio del mes y perdió 50 clientes al final del mes, tu tasa de churn sería:
Tasa de Churn = (50 / 1000) * 100 = 5%
En la industria SaaS (Software como Servicio), una tasa de churn inferior al 5 % anual se considera buena. Las empresas SaaS generalmente apuntan a tasas aún más bajas, ya que retener clientes es crucial para la rentabilidad a largo plazo.
Para los negocios minoristas, especialmente aquellos con un modelo de suscripción o programas de lealtad, las tasas de churn pueden variar. Una tasa de churn del 10-20 % anual podría ser típica, pero siempre es preferible una tasa más baja para retener más clientes.
Reducir la tasa de churn implica varias estrategias: